English | Espanol   
Discipleship Reading
  Home > Discípulos > Readings/Reflections > Discipleship Reading

En búsqueda de la visión

(10-25-2009)

 


“Retorna una gran multitud; vienen llorando, pero yo los consolaré y los guiaré; los llevaré a torrentes de agua por un camino llano en el que no tropezarán”. (Jer 31:8)

Las palabras del profeta Jeremías nos traen alivio en su mensaje de este domingo. El Señor ha liberado a su pueblo. La lectura nombra a las personas del exilio y el paralelo puede dibujarse de maneras en que nos sentimos en tiempos de exilio.

                 ¿Qué es lo que nos aleja de nuestro persona interna….nuestro sentido de seguridad… sentimientos de bienestar? Puede ser que usted o un ser querido este sufriendo de dolor, o se siente solo. Pueden ser cualquier sin numero de experiencias que causan que uno se sienta de forma extraña como en un”territorio extraño” o “lejos de casa”. Es durante estos tiempos, y en muchos otros en nuestras vidas que necesitamos saber que Dios nuestro Señor no nos ha abandonado, y que de alguna manera u otra la calma y el alivio vendrán si nos mantenemos estables en la fe.

Muy a menudo durante el sufrimiento es difícil encontrar quietud para escuchar el llamado de Dios para que nos guie y nos de amor, para traernos alivio y esperanza en esos lugares de exilio. Sin embargo, si nos esforzamos a sentarnos y abrir nuestros corazones Dios nuestro Señor nos buscará y nos llevará de nuevo a nuestro lugar. Y quien mejor que Dios quien sabe que tan desgastados, usados y quebrantados estamos. Es bueno repetir lo siguiente:

“Retorna una gran multitud; vienen llorando, pero yo los consolaré y los guiaré; los llevaré a torrentes de agua por un camino llano en el que no tropezarán”. (Jer 31:8)

¿Como es que Dios nuestro Señor hace todo esto? Sabemos que es por medio de el uno con el otro. El testimonio de fe incluye el ser testimonio del amor de Dios en nuestras vidas, y que el testimonio se extienda en la forma en que ayudamos a los demás; especialmente en tiempos de enfermedad, pena, y problemas en la vida. La ayuda de Dios llega por medio de los demás—por encima de todo cuando vemos le fe en Dios y en los demás---así es que vemos a Dios aquí entre nosotros.

Tal fe se expresa en nuestro evangelio de Marcos del día de hoy. Bartimeo quien esta ciego, grito: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!” ¿Cada cuando nosotros no exclamamos lo mismo?

 ¿Y cuántos de nosotros desearíamos escuchar la respuesta que Jesús tuvo para Bartimeo cuando estaba ciego?

“Vete; tu fe te ha salvado”.

Que palabras tan ponderosas de sanación, reconciliación y compasión. Nuestro Señor Jesús pasó y les dijo “tengan fe en mí, que yo estaré con ustedes”

El resultado de la sanación es la búsqueda de la vista de Bartimeo que le da vuelta al cliché de ver para creer. Para él, creer es ver. Él tenía fe en que nuestro Señor Jesús tendría “piedad”. Después Bartimeo siguió al Señor, y le dio visión espiritual a otros para que buscaran la fe en Jesús.

El ser testimonio de fe como signo de ser salvos por nuestro Señor Jesús es un don que nos ofrece a cada uno de nosotros al vernos en la Eucaristía, nuestro envolvimiento con la vida de la Iglesia, nuestra fe, los muchos ministerios y los servicios de ayuda y todo en lo que proclamamos la fe en Jesús. No es fácil hacerlo en el mundo de hoy donde los valores cristianos y morales son puestos a prueba cada día.

A diario escucho los muchos retos que nuestras familias enfrentan en la sobrevivencia económica, de trabajo y los problemas que nuestros jóvenes enfrentan a diario en las escuelas, las reuniones sociales, en los campos deportivos, alrededor de problemas como las drogas, sexo, violencia, pandillas y todas las tentaciones y las presiones de los demás que nos rodean. Dios nos bendice a cada uno de nosotros al ver los problemas de la vida con los ojos de fe y esperanza---que nuestro señor Jesús esta con nosotros en nuestro testimonio como Cristianos. Su presencia es parte de nuestra fe de familia que declara sus elecciones para atestiguar. Y todos nosotros crecemos para ser mejores cristianos para ser ejemplo de los demás. Nuestra familia de fe se convierte en una en el nombre de Cristo---una en la búsqueda de la visión para verlo y ser un solo ser en Él con los demás.

Estoy muy inspirado por todas las bondades que ustedes están dispuestos a ofrecer para ayudar a los demás en esta parroquia. Estamos muy bendecidos de verlo involucrado en nuestros ministerios.

Una de las muchas lecciones de nuestro evangelio de hoy, es la poderosa formula de que necesitamos unirnos a Bartimeo y orar: “Maestro, que pueda ver”

“Necesitamos ver las bondades de los demás, que tan bendecidos estamos en nuestra fe, y el don de ser parte de esta familia de fe aquí y ahora. Con toda nuestra diversidad en la muchas caras y razas de Dios, con nuestra diferencias de edad desde los jóvenes a los ancianos, y las diferencias económicas plurales, aun así en el quien vino a enseñarnos como ver a los demás como el nos ve, con compasión, cuidado, y esperanza. Oremos a nuestro Señor, Maestro, deja que las demás personas te vean en mi.

Bendita Visión, Fr, Gordon.

 



Back to Discipleship Readings

Copyright 2010. St. John the Baptist Catholic Church & School. All rights reserved.| home | admin
960 Caymus Street, Napa, CA 94559 - Phone: 707-226-9379, Fax: 707-254-9262, Email: churchinfo@stjohnscatholic.org
Church Website | School Website | Youth Website
Powered By ©MediaBend.com